Seguridad – El reto de convertirla en cultura organizacional

Seguridad – El reto de convertirla en cultura organizacional

Durante los últimos años se tienen registrados cerca de 400,000 accidentes de trabajo y aun así seguimos siendo un país  muy poco sensible ante el concepto de la seguridad.

A pesar de que a lo largo de los últimos 5 años se tienen registrados entre 45,000 y 50,000 accidentes de trabajo en empresas del Estado de México y cerca de 400,000 a nivel Nacional (STPS – Ver información completa aquí), seguimos siendo una población muy poco sensible ante el concepto de la seguridad.

Las personas y las empresas más avanzadas en el tema de la cultura de la prevención generalmente son tachadas de exageradas, de burocráticas y de ser responsables de hacer que las cosas sean demasiado complicadas.

Como siempre todos los extremos son malos y en efecto sí existen algunas empresas que en el afán de cumplir con protocolos internos de seguridad, viven dentro de un sistema que en lugar de promover un entorno positivo que busque el bienestar y la auto consciencia, termina siendo una vigilancia incómoda que puede generar un efecto inverso. Recordemos que la seguridad y la prevención deben estar concebidos desde el sentido común.
No se necesitan documentos complejos, ni medidas disciplinarias exageradas, lo que se requiere es que la gente esté permanentemente alerta de los peligros y de los riesgos que están asociados con las actividades que realizan todo el día, no importando si eso sucede en casa, en los trayectos o en los horarios de trabajo. La cultura de seguridad no es una en el trabajo y otra en tu vida normal, el punto es cuidarse todos los días, todo el tiempo.

Las personas que ya traen eso desde casa son  pocas y es porque viven dentro de un entorno seguro lo cual desafortunadamente no es común en nuestro país. Factores como la ignorancia, la escasa preparación académica y los bajos recursos favorecen que las casas y las colonias estén llenas de improvisaciones que ponen en riesgo la vida permanentemente. Simplemente por probabilidad ya es “normal” recibir empleados con una escasa o nula consciencia de la seguridad. Nunca lo aprendieron o vivieron desde niños muy cerca de peligros como objetos punzo cortantes, agua hirviendo, químicos a su alcance, etc.

¿Con este panorama que pueden hacer las PyME’s de nuestro país?

  1. Liderazgo: La seguridad al igual que muchas otras cosas más se demuestran con el ejemplo. Si los dueños, los empresarios o los altos ejecutivos de la organización no demuestran que la seguridad es algo que les importa, es imposible pedirle al resto de la empresa que lo haga parte de su vida. “Yo me estaciono como quiero y donde quiero”, “yo no uso equipo de protección” o “yo camino por dónde sea” son sólo algunos de los típicos desplantes de ego y arrogancia que suelen verse en el mundo PyME.
  2. Recursos: Para vivir con seguridad hay que invertir en dispositivos como guardas, protecciones, señalamientos. Hay que comprar equipo de protección que esté de acuerdo a la norma y hay que cambiarlo con cierta regularidad. Se necesita educación y entrenamiento. Todo eso cuesta, pero la vida de las personas no tiene precio.
  3. Supervisión: En materia de seguridad no aplican  ni “los jefes”, ni “los regaños”. Todos deben cuidar a todos y tal cual lo deberíamos hacer en casa, cualquiera de nosotros está facultado para detectar un peligro, evaluar algún riesgo o detener una actividad que esté poniéndonos en una situación desfavorable. Las personas adquieren el hábito de cuidarse no a través de amenazas, regaños o sanciones. Se aprende tomando consciencia de lo que estamos haciendo, por eso es muy importante aprender a tener conversaciones que resalten los comportamientos positivos y detecten los comportamientos negativos que regularmente terminan en lesiones, accidentes o fatalidades.

Si tu función actual contempla el instalar “la cultura de seguridad” y no tienes este contexto a tu favor, sinceramente evalúa si es posible que puedas lograr el cambio.

Es un hecho que sin el compromiso de las autoridades de la empresa y sin los recursos necesarios para el proyecto, tienes enfrente un panorama lleno de frustración y de posibles consecuencias graves para todas las personas que ahí trabajen.


Photo Credits: Bigstock © Von Schonertahen



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