Liderazgo

¿Cómo ser un buen líder?

“Después de tener tres Jefes muy malos, finalmente encontré a alguien que me hizo entender la importancia de ser ejemplo a seguir y que me enseñó cómo ser un buen Líder”.

Para muchos de nosotros el primer paso en el mundo laboral fue buscar un trabajo en una empresa o en algún negocio familiar. Una vez que logramos pasar las entrevistas, entregar documentos y colocarnos, no pasa mucho tiempo sin que nos topemos de frente con el Jefe.

Por lo general todo el mundo tiene en mente a su primer Supervisor directo, pero la pregunta es ¿qué recuerdo tienes de esa persona? Desafortunadamente son varios los que tuvieron que empezar con el pie izquierdo al caer en manos de personas autoritarias, déspotas, autocráticas y en su mayoría frustradas por sus limitadas habilidades o por sus actitudes tan cuestionables.

Pocos pueden contar que tuvieron la fortuna de entrar al equipo de un Líder que entendía a las personas, que se involucró en el proceso de reclutamiento y selección, que planeó la inducción para definir las responsabilidades y expectativas, y que finalmente permitió el desarrollo individual sin que eso significara que el camino fuera más fácil.

A inicios de nuestra trayectoria el tener un mal Jefe deja una marca de por vida que será fundamental en lo que decidamos hacer el día de mañana. La inexperiencia a muchos los lleva a replicar años mas tarde el mismo patrón de comportamiento negativo que aprendieron consciente o inconscientemente gracias a ese primer Jefe. Por inmadurez, otros renuncian de inmediato y se buscan otro empleo (porque ya no aguantan a su Jefe), sin considerar que se volverán a topar con otra persona tóxica y conflictiva, sólo que ahora con otro nombre y apellido.

Nos guste o no, y a pesar de que en nuestros días existe tanta información compactada en un tweet o en un artículo que puedes leer en las redes sociales, por todos lados sigue habiendo jefes, compañeros de trabajo y personas conflictivas.

Con el paso de los años vamos entendiendo que así es el mundo laboral y que precisamente el éxito está en manos de los que aprenden de este juego llamado estilo de liderazgo. En las organizaciones más estructuradas existe una cultura, valores y lineamientos que ayudan a controlar a esos seres intratables, al grado que logran detectarlos y eliminarlos.

Los sistemas de recursos humanos están hechos para orientar a la organización sobre los perfiles de comportamiento que son aceptados. El tema puede ser muy grave en empresas más pequeñas que no cuentan con estas herramientas. Ahí lo que impera es la ley de la selva y por lo general el dueño es el principal promotor de este mal.

Por eso, empieces o no con un buen Jefe, debes abrir los ojos para forjar tu propio estilo. Si te tocó un patán, aprende cómo NO DEBES SER el día de mañana y piensa que el trabajar con alguien así te permitirá entender el cómo manejar personas similares o peores en un futuro. Cuando empieces a tener gente a tu cargo es el momento de que lo que has aprendido se ponga en práctica. Busca crecer en tus capacidades de aprender, de ejecutar, controla y madura tus comportamientos y conoce tu negocio plenamente.

Ese mismo estilo de liderazgo que midas, pulas y desarrolles en ti, será el que debas promover, supervisar o corregir en los miembros de tu equipo. Nuevamente no importa si tú tienes un mal Jefe, eso no justifica que tú seas un mal Supervisor, ni tampoco te permite tratar mal a tus compañeros.

Es más, si tienes un mal Jefe ya en un nivel Gerencial o Directivo, tu obligación será impedir que él o ella vayan en contra de los objetivos de la organización o de las políticas que se tengan establecidas. Es aquí donde un estilo de liderazgo maduro te abrirá las puertas por tu capacidad para trabajar en red, por la lealtad de tu equipo y por el respeto que te tengan. Aun en los momentos más difíciles debes ser capaz de mantenerte íntegro, apegado a principios y con la frente en alto.

Siempre ayuda leer y entrenarse sobre temas de liderazgo o buscar orientación por parte de Gerentes o Directores más experimentados, sobre todo cuando tengas que enfrentar ambientes difíciles.

Así se forma tu estilo, con las buenas y las malas historias que te toquen vivir. No las sufras, aprende y sin duda serás una persona exitosa…

photo credit: pedrosimoes7 via photopin cc




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  1. Alan Rivera

    Un artículo muy eficiente…del cual me apoyo mucho…. Gracias por compartir estos temas que sirven mucho para mi como guía…. Saludos


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